Sabemos que podemos tomar vino a cualquier hora y en cualquier lugar, pero hay un detalle muy importante: la copa. Muchos amantes de este brebaje sugieren que solo se debe tomar en vasos con pedestal, pero ¿qué tiene de especial? Te contamos.
Las copas de vino tienen formas distintas debido a las cualidades de cada botella y qué características queremos resaltar. Si eres un seguidor de Peumayen y nuestras variedades, quizás te has preguntado por qué el vino se bebe así ¿Qué tiene de especial la forma de las copas? Hoy, te revelamos el misterio detrás de esta elección y cómo influye en tu experiencia de degustación.
Para disfrutar de un Peumayen en copa, debemos hacerlo en una apta para tintos, las cuales tienen una boca más ancha, y esto se debe a dos razones principales. En primer lugar, se busca permitir una mayor oxigenación del vino, lo que ayuda a que se volaticen las moléculas odorantes. Por lo tanto, necesitan una mayor superficie de contacto entre el líquido y el aire para poder apreciar todos estos aromas.
En segundo lugar, la abertura más amplia facilita que el vino «bañe» toda la boca al ingresar, permitiendo reconocer los distintos sabores y sensaciones. Al no necesitar inclinar la cabeza hacia atrás, la lengua y las encías entran en contacto pleno con el líquido, intensificando la experiencia de degustación.
Asimismo, se sugiere tomar la copa por el pedestal, evitando así que el líquido se caliente al entrar en contacto con la mano y pierda sus sabores debido a la evaporación excesiva.
En resumen, la forma de las copas de vino ha dejado de ser simplemente un tema estético para convertirse en un elemento clave en la apreciación del vino. Ahora sabemos que la elección de la copa adecuada puede potenciar la experiencia sensorial y emocional al disfrutar de esta noble bebida.
¡Te invitamos a seguir disfrutando de tus variedades Peumayen en tu copa preferida!
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Por María José Pavez