Peumayen

“Nuestra esencia es que las botellas que salen de los viñedos Peumayen están hechas con cariño”

Dedicada por más de 5 años al trabajo de ventas, Erica Carevic, hija de los fundadores de la viña familiar del Valle del Aconcagua, cuenta cómo trabajan su sello de calidad.

Con una energía inagotable y convencida de que el esfuerzo es la mejor forma de llevar a cabo un buen trabajo, Erica nos dice que si bien trabajar con la familia no es fácil, los lazos de cariño son la clave para generar los vinos de la mejor calidad. “Estoy convencida de que el secreto de nuestros vinos es el amor que le ponemos a cada botella”.

El trabajo en las parras es la clave de la calidad Peumayen, además del compromiso con el cuidado del campo, y con el entorno privilegiado de la comuna de Panquehue. Asimismo, se pone un gran énfasis en una producción sostenible y una elaboración guiada por la experiencia.

“Nuestros vinos se caracterizan por su aroma y sabores frutosos, además del trabajo que realizamos con madera americana y francesa, agrega el toque de sabor sutil pero que deleita los paladares”, nos comenta Erica.

Cuidado del campo y medioambiente

Los vinos son procesados en el mismo recinto de la viña, combinando herramientas modernas con técnicas artesanales, pero manteniendo siempre un sello responsable con el medioambiente y apegado al trabajo familiar. 

La promesa es siempre priorizar el trabajo manual, dando a cada botella un estilo y sello único: local, familiar y ofreciendo una producción amigable. Las cosechas se cuidan de un año al otro, si bien hay cambios como clima, se vela por la calidad del producto.

En esta línea, Erica enfatiza que “creo que no hay ninguna de nuestras botellas que no tenga un cuidado particular, la esencia que queremos transmitir es que son hechos con cariño y en un ambiente familiar y muy respetuoso con la naturaleza y el hermoso entorno en el cual estamos inmersos”.

Por María José Pavez