Tras una exitosa vendimia y la recolección de más de 60 toneladas de uvas, la viña Peumayen del Valle del Aconcagua se prepara para el inicio del proceso de fermentación. Además, durante el mes de marzo y tras 2 años de reposo en barricas, 5000 botellas fueron ensambladas para la venta.
Abril es sinónimo de vendimia. Trabajo, alegría y entusiasmo son emociones que se sienten en el aire, muchas viñas realizan fiestas y abren sus puertas para que los amantes del vino puedan disfrutar en familia un día rodeados de parras y racimos tiernos. Asimismo, este ambiente viene acompañado de diversos cuidados y, por supuesto, siendo Chile el mayor productor de vino de América Latina, una gran cantidad de uva; que tras un cuidadoso tratamiento deleitará paladares de todo el mundo.
Este 2022 y tras una exitosa vendimia Peumayen ha cosechado cerca de 60 toneladas de tiernas uvas, las cuales tras un exhaustivo proceso se convertirán en las mejores botellas de Syrah, Carmenere y Cabernet Sauvignon.
Estilo de Producción
Como ya es tradicional, la viña Peumayen se destaca por una producción que es propia y familiar, razón por la que excepcionalmente para la vendimia se contratan personas de apoyo, pero generalmente son los miembros del clan Carevic, dueños y fundadores de la viña, quienes realizan el trabajo.
Sobre los procesos de cosecha, y producción, Francisco Caveric, quien dio vida al lugar soñado del Valle del Aconcagua hace más de 20 años, señala que “Nuestro proceso es cuidadoso y tradicional, las uvas que utilizamos para la elaboración del vino son de nuestro viñedo, nuestra tierra y medio ambiente. No compramos uvas, sino que las clasificamos y desde ahí nos dedicamos a crear vinos de acuerdo a sus distintas calidades”.
De esta forma, y bajo la misma lógica las uvas cosechadas durante esta vendimia 2022 serán celosamente mantenidas en barricas durante dos años, y una vez que cumplan su proceso de fermentación, serán puestas a la venta, siempre respetando el sello Peumayen: calidad, familia y buen vino.
Durante marzo de este año se han embotellado 5000 botellas de Syrah y Carmenere luego de 2 años en barricas, las cuales serán vendidas tanto en el mercado nacional como exportadas a otras partes del mundo, esto para que los amantes del vino puedan probar el sabor del Valle del Aconcagua.
Por María José Pavez